La propuesta del Gobierno estatal de retrasar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, así como el “globo sonda”, posteriormente suprimido, del documento enviado a Bruselas con sus medidas para corregir el déficit, en el cual se ampliaba la base para el cálculo de las pensiones de los últimos 15 años de cotización actuales hasta los 25, están en el candelero. (…)
Desde hace años, es constante el martilleo mediático por parte de la Banca, acerca de la imposibilidad de mantener el sistema público de pensiones en el tiempo. Dicho martilleo tiene el claro objetivo de fomentar sus planes de pensiones privados. Paradójicamente, la banca privada ha tenido que recurrir a la ayuda del Estado, que ha inyectado una ingente cantidad de dinero público para reflotar sus “maltrechas” arcas tras la crisis financiera internacional.
Ante esta vieja cuestión, que periódicamente es puesta de actualidad por parte de sus impulsores desde el liberalismo económico, surgen voces desde otros ámbitos, como el mundo universitario, que ponen en tela de juicio las bases de esta afirmación. En estos tiempos, es más necesaria que nunca, la visión crítica acerca de cuestiones que pretenden vendernos como verdades irrefutables. Es muy recomendable la lectura del artículo publicado el pasado 4 de febrero en el Diario “Público” del profesor Vincenç Navarro sobre este tema.
http://www.vnavarro.org/?p=3882
